El territorio como mercancía. Fundamentos teóricos y metodológicos del Marketing territorial.

GIS-T. IDEGA


En este texto, como nos tiene acostumbrados el GIS-T.IDEGA, se nos plantea como vender una imagen de Galicia que sirva para aumentar el grado de identidad nacional y la autoestima de los ciudadanos de nuestra región.
El campo del marketing territorial abre una interesante senda profesional para perfiles con perspectiva multidisciplinar que conjuguen conocimientos de geografía, economía y gestión de empresas entre otros.


Esta sub-área del marketing se basa en cuatro pilares fundamentales:

1-Planear el desarrollo a partir de las necesidades y expectativas de los residentes, turistas y inversionistas.
2-Es un análisis integrado y prospectivo destinado a actuar.
3-Una perspectiva de desarrollo sostenible que promueva la identificación territorial.
4-Es una práctica de promoción territorial destinada a la promoción de los lugares.

Lo importante es la coordinación entre los actores a todas las escalas dentro del territorio. Como vengo diciendo a lo largo de todos los post, es imprescindible que la participación no sea la mera aprobación del proyecto por parte de la ciudadanía y las instituciones, sino la participación activa de los implicados para darle mayor grado de legitimidad y sobre diferentes puntos de vista para dotar el proyecto de mayor riqueza.
Buscando la implicación de la mayoría de los actores, evitamos además que el marketing territorial se convierta en un instrumento de manipulación de intereses político-económicos a corto plazo.

Las estrategias de marketing territorial se elaboran a partir de tres fases de trabajo sucesivas e interrelacionadas:

1-Análisis técnico.
En esta fase se busca el diagnóstico social, económico y político de la región. Utilizando para esto un análisis D.A.F.O. (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) identificando las características del lugar desde una perspectiva interna y externa al mismo tiempo.

2-Concertación política y realización cooperativa.
Esta fase la práctica del Botton up (de abajo a arriba) es ineludible, pues le da transparencia y evita la tan popular manipulación de intereses. En esta fase se deben identificar mercados y crear productos territoriales que el municipio puede ofertar.

3-Control y evaluación del proceso del Marketing Territorial.
Debe ser un proceso eficientemente planificado, sistematizado y realizado por un equipo interdisciplinar que sea capaz de valorar las conclusiones de los actores sociales y políticos implicados en el proceso.

Por medio de un análisis un poco precario observación participante, pude apreciar a lo largo de los años como la gente aprende de las experiencias y puede aportar ideas que a ningún universitario se le ocurrirían. Si nos paramos a analizar lo que se sabe de fútbol o de fórmula 1, nos encontramos con que la mayoría de la gente no tiene nada que envidiar a entrenadores ni al propio Lobato. Pero como si de una extraña fuerza se tratase, todo el mundo escapa de opiniones políticas o económicas como si de ellos ya no dependiera. En el pasado debate de la nación solo un 5% de la población se pasó y de forma intermitente por la 2 de TVE, increíble en estos tiempos de crisis. Se les hizo creer que la democracia es echar una papeleta de vez en cuando y que esa es la única forma de actuar sobre su devenir. Por eso este tipo de iniciativas me parecen la forma más oportuna de expandir la democracia y estimular el conocimiento.





La euroregión Galicia-Norte de Portugal, un gran jardín.


Carlos Ferras en el artículo “Un ideario de cidade en rede policéntrica ubicada nun grande xardín.O caso da eurorrexión Galicia-Norte de Portugal”, nos hace viajar hacia una ciudad en red polifuncional basada en un modelo de desarrollo territorial desconcentrado para la euroregión en la que vivimos.

A partir de la Revolución Industrial en el S.XVIII se produjo un éxodo masivo del campo a la ciudad. En el S.XIX, por fin, algunos socialistas útopicos, como Owen y Fourier, se plantearon la necesidad de relacionar el crecimiento económico con la sostenibilidad.Propusieron acabar con el hacinaminento que se estaba dando en las urbes, ideando un proceso de industrialización de la ciudad y tesis de contraurbanización cultural. Sería Ebenezer Howard (1850-1928) quién por primera vez acuñó como Ciudad-Jardín la idea de integrar el significado cultural de campo con el de ciudad.

En Galicia, este concepto no fue ajeno a nuestros ilustres y tanto Otero Pedrayo, como Cunqueiro o Castelao soñaban una Galicia sin desprporciones, este último llegó a escribir en su obra “Sempre en Galicia”(pág.124): “... unha soia cibdade, a cibdade-xardín máis fermosa do mundo, a cibdade ideal para os homes que quieran vivir a carón da natureza...”

Hoy en día nos encontramos en un contexto socio-económico en el que tanto en Galicia como en el norte de Portugal se multiplican las economias simbióticas, en las que las familias conjugan actividades tardicionales campesinas con el trabajo asalariado en los centros urbanos.Por eso algunos autores, como Carlos Ferras, se plantean la posibilidad de que el futuro de la euroregión Galicia-Norte de Portugal pueda constituirse sin importar modelos de concentración tradicional, basada en auténticas subregiones de planificación al desarrollo y superar el débil planteamiento comarcal.


Desarrollo y territorio: la estrategia de intervención territorial seguida por el plan de desarrollo comarcal de Galicia entre 1990-2000.

Texto de: Antonio Doval Adan.


Los desequilibrios espaciales son un problema que se esta intentando paliar desde los años cincuenta. Entonces se aplicaron una serie de medidas y proyectos apoyados en teorías económicas clásicas y de carácter universalista, sin tener en cuenta la realidad geográfica, cultural y socioeconómica del lugar. En los años setenta se redundó en la necesidad de que las estrategias de desarrollo tuvieran como base, los recursos, los emprendedores, las instituciones y los valores socioculturales propios de la región. Para ello hace falta tomar como estandarte la participación activa de todos los sectores de la sociedad. En los noventa, ya integrados en Europa y al amparo de la PAC. (Política Agraria Común), surge el Plan de Desarrollo Comarcal de Galicia entre 1990-2000, en adelante PDC de Galicia.

El PDC de Galicia pretendía combinar la planificación estratégica y objetivos económicos basados en recursos endógenos, respetando el medio ambiente y la ordenación del territorio, algo denostado por las simplistas teorías económicas imperantes hasta nuestros días.

Este plan asume principios de desarrollo local con alcance regional. Por eso se combina un sistema mixto, abajo-arriba desde la base con iniciativas locales y arriba-abajo a partir de una estrategia regional.
Para esto son necesarios una serie de elementos:
-La economía, el territorio y el medioambiente, como bases del desarrollo endógeno.
-Fórmula mixta de gestión en la que participen el sector público y el sector privado.
-Potenciar la coordinación entre las Administraciones Públicas y los distintos agentes socioeconómicos.
-La integración de técnicas de planificación, estrategias de intervención, dinamización y técnicas de marketing aplicadas al territorio.

Para todo esto se planteó una división territorial basadas en comarcas, como bien indica el nombre del Plan, al ser estas más pequeñas que una provincia y más grandes que un municipio. La intención era agilizar las gestiones administrativas, pero las comarcas no fueron dotadas de competencias administrativas y no podían influir en las decisiones de las provincias ni de los ayuntamientos, convirtiéndose en una mera entelequia para una posible planificación conjunta.

Se produjeron resultados positivos, pero no acordes con las expectativas, quizás porque es muy difícil coordinar mecanismos de coordinación eficaces en una sociedad en la que impera la desconfianza y el oportunismo económico.

Hoy en día en Galicia, la riqueza sigue concentrándose en el eje Atlántico y los programas Leader, Proder y Agader parecen no tener el efecto descentralizador que se pretende. Tampoco existe el apoyo teórico de la ciencia social imperante, la economía que empeñándose en definirse como ciencia exacta y neutral solo considera como eficientes los proyectos a corto plazo. Es una ciencia a la que hay que servir, en vez de estar al servicio como las demás, por eso buscando la racionalidad económica se olvida de otro tipo de comportamientos racionales y multidisciplinares que aportan una racionalidad más global. Para los economistas no existen los problemas: el cambio climático esta por ver, la crisis energética es un invento de la izquierda y ya se inventará algo, etc. Así nos encontramos en un país en el que a la gente le duele en el bolsillo que Zapatero le mande 2 millones de euros al Congo y no se plantea porque las inyecciones de liquidez a los bancos gozan de cifras tan redondeadas como desproporcionadas, que ponen en duda la precisión econométrica de la que tanto alardean los encargados de nuestras políticas macroeconómicas. (A veces me enajeno y me abstraigo)

Nos encontramos en un momento en el que la participación social solo aparece en momentos críticos, la tragedia del Prestige lo demuestra; pero también sirvió para crear una masa crítica que es la que al fin y al cabo puede contribuir a salir de esta crisis cambiando de rumbo.

A los que quieran empezar a sentir el cambio les recomiendo esta página: http://eirado.org/

Publicado por Alumno |



MARKETING URBANO Y CULTURA AUDIOVISUAL. EL CASO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA ¿ÉXITO O FRACASO?







Carlos Ferrás Sexto y Yolanda García Vázquez, investigadores de la USC, difunden en este texto interesantísimas reflexiones sobre el marketing territorial y la cultura audiovisual. Basándose en la utilización de las TICS para promocionar Santiago de Compostela, nos muestran como su uso, fue clave para el desarrollo de la ciudad como centro turístico de relevancia internacional. En este proceso se fueron descuidando algunos aspectos, quizás por la tendencia exclusivamente economicista de la promoción turística hasta el momento. Hoy en día la capital reúne una serie de características urbanísticas que permitieron el reconocimiento de organismos internacionales, como el Premio de la Unión Europea, por la conservación y rehabilitación del Casco Histórico. Además de otros valores como su imagen de ciudad religiosa, cultural, universitaria y ser el centro político-administrativo de Galicia.

Pero el lanzamiento de Santiago como centro turístico de índole mundial, como demuestran los 10 millones de visitas que aproximadamente recibe en los años Xacobeo, no enmienda otras deficiencias que recoge la ciudad a lo largo de su historia actual (permitidme la contradicción). Esto es porque este crecimiento no tuvo aparejado un crecimiento demográfico ni de infraestructuras apropiadas para el mismo. Mientras por un lado los organismos pertinentes se encargaron de promocionar el aspecto puramente mercantilista de la ciudad como destino turístico, no prestaron atención al proceso urbanístico-especulativo que se dio en el Ensanche en los 70. Tampoco se produjo un incremento proporcional de la promoción de otros recursos como podrían ser la industria local, los recursos educativos, un comercio sostenible, etc. Por eso hoy en día nos encontramos con un Ensanche deformado, con un transporte urbano deficiente y con una zona vieja convertida en un parque temático para peregrinos.

Por suerte, en la Rúa San Pedro, de un tiempo a esta parte se están produciendo una serie de fiestas y eventos, en los que no solo se trata de poner en valor otros aspectos de la cultura gallega y valores ecológicos de parte de la sociedad postmoderna en la que vivimos, sino que se evidencia la importancia de la presencia de la sociedad civil a la hora de tomar decisiones exitosas para el futuro de la ciudad.


La planificación estratégica tiene como uno de sus baluartes la ciudad de Girona, que paso de ser una ciudad gris a enamorar…

La especulación, la densificación del Eixample y la remonumentalización del Barri Vell, entre otras dinámicas, convirtieron a la ciudad en lugar carente de interés turístico o comercial durante las décadas de los cincuenta y sesenta. En 1964 los poderes locales, haciendo honor a los alcaldes preconstitucionales, idearon un proyecto faraónico que, al final, quedó reducido a la anexión de algunos municipios vecinos (que con la democracia recuperarán su independencia), la construcción de dos rascacielos y una plataforma sobre el río.

Con Joaquim Nadal a la cabeza se empezó a articular un proyecto integrador, en el que implicar a un mayor número de actores supondría sin duda un paso importante para la democratización. A partir de 1979 Girona transitó hacia una nueva realidad, la de pertenecer a la “primera generación democrática” del urbanismo catalán.

La administración pública se convirtió en el motor del desarrollo de la ciudad y se esforzó por crear las condiciones para estimular a la inversión privada. Tras 10 años de administración democrática se había resuelto serios problemas históricos como la falta de equipamientos, infraestructuras y servicios.

En este contexto de continua mejora, nace el “Pla de la Ciutat”. Este plan fue anunciado en una sesión de presentación del Plan estratégico de Barcelona en 1990 y fue incluido en el programa electoral para las elecciones de 1991. No se iniciaría oficialmente hasta febrero de 1993 con la constitución de su Consell Directiu, que hacia un año que se preparaba para la implementación del plan.

Como hasta la fecha, la participación era un objetivo clave y el Consell Directiu contó con la reciprocidad de 10 instituciones y entidades. A pesar de que la Generalitat y la Diputación solo ofrecieron su colaboración, la insistencia en la participación ciudadana hizo que la movilización de alrededor de 400 personas y 120 instituciones se convirtiera en uno de los valores en la ejecución del proyecto.

Se articularon un objetivo central y 5 líneas estratégicas emulando a la mayoría de los planes, pero se le dio un carácter único con la propuesta de 79 objetivos y sub.-objetivos.

Con el propósito de ir más allá y tener más continuidad, de lo que impone el mercado, Girona se erigió en un punto neurálgico de convivencia, cultura y patrimonio de la provincia de la cual es capital.

Si hoy en día el Pla Ciutat es un proceso diluido en cuanto a impulso se refiere, algunos aspectos estratégicos siguen vigentes: la coordinación urbanística entre municipios vecinos, la reivindicación consensuada de infraestructuras, la potenciación de la atracción turística, la coordinación de la oferta cultural o la salvaguarda del medio ambiente.

Para más información sobre el autor y sus obras, visitar: http://dialnet.unirioja.es/servlet/extaut?codigo=740587


"Los planes estratégicos se presentan como un proyecto global de la ciudad, como una estrategia omnicomprensiva (física, social, económica), flexible y ampliamente consensuada entre todos los agentes sociales (públicos y privados) para capitalizar todo el potencial disponible de una ciudad, o un territorio, y sentar las nuevas bases económicas, en un intento de anticipar y diseñar el futuro".

Aunque en la idea de plan estratégico se puede identificar una gran similitud con la actividad empresarial, es necesario referir que esta, bebe a su vez de los planes estratégicos militares. Este tipo de planes, surgen para dar unas respuestas más exhaustivas a los problemas, ya que la planificación urbanística no trataba de abordar.

San Francisco en 1980 suele aparecer como paradigma en el planteamiento de esta nueva forma de hacer planificación. Aunque H.Qzbekhan, de la Universidad de Pensilvania, considera que las propuestas del Gobierno francés sobre el futuro de París en 1971 encajan perfectamente con los cánones de lo que actualmente se entiende por planificación estratégica.

En la década de los 80 surgen iniciativas de este calado en diversas ciudades americanas y europeas. En España, Barcelona tomó la iniciativa como estímulo para su candidatura de los juegos olímpicos; le siguieron Bilbao (1989), Madrid y varios casos en la Andalucía en los noventa.

Son tres los factores centrales para el impulso de los planes estratégicos urbanos:

a) la crisis de la ciudad productora

b) el deterioro de la calidad ambiental y de vida urbana

c) la globalización de la economía

Josefina Cruz, la autora de este texto, aclara con cierta vehemencia que se corre el riesgo de que estos planes tengan un apoyo “más formal que de fondo”. Atribuye especial importancia al hecho de que los agentes vinculados al plan deben participar en todo el proceso, no sólo a la hora de dar su aprobación.

En la elaboración de los planes estratégicos, una estructura comúnmente aceptada, es la siguiente:

a) Antecedentes: Formalización de la Formulación del Plan:

“Formalización de la expresión de la voluntad de los distintos agentes que quieren implicarse en el proyecto”.Se suelen constituir los órganos rector (Consejo General) y ejecutor (Consejo ejecutivo) así como los diferentes procedimientos (elaboración, participación, aprobación, etc.)

b) Primera Fase o de Diagnóstico:

En esta fase se realiza un estudio D.A.F.O. (Debilidades, Amenazas; Fortalezas y Oportunidades) del Plan para analizar su viabilidad.

c) Segunda Fase o de Estrategias:

Se establecen los objetivos generales a medio y largo plazo para la revitalización o supervivencia de esa ciudad.

d) Tercera fase o de Actuaciones:

Aquí se contempla la fase de ejecución del plan y los procesos seguimiento y evaluación.